Cada noche en tu alcoba
serás mi rey y yo tu esclava.
me transportarás a tu lado,
y yo obedeceré tu mandato.
Sumisa amante te entregaré
todos mis secretos,
acunándote con pasión
entre mis brazos.
Vivo en tu sueños.
Mujer de humo,
nazco en tu mente
y muero en tu cuerpo.
Cada noche revivo
cuando me buscas en tu cama
y me acaricias con ardor.
Soy tan tuya,
te siento tan mío,
amantes en simbiótica conjunción.
No dejes que no vuelva,
búscame cada noche
tras el velo de tus ojos,
en la profundidad de tu alma.
Tu me creas, tu me posees,
Tu me gozas y en tu gozo
ya no temo,
a que despiertes.
María Magdalena Gabetta













